Todos hemos experimentado tentaciones, pruebas y sufrimientos. Aun los cristianos debemos padecer sufrimientos, ya sea por la muerte de seres queridos, bancarrotas, pérdida de empleo o relaciones rotas. Pero, aunque no somos inmunes a los tiempos de dificultades, tenemos el poder, por medio del Espíritu Santo, de soportarlos. El Salmos 46:10 dice: “Estad quietos, y conoced que yo soy Dios”. La expresión “estad quietos” indica que nuestra mejor respuesta a las frustraciones es confiar en el Señor.¡Qué admirable es saber que, como hijos de Dios, tenemos una línea de comunicación directa con el Padre, aun en medio de las dificultades! Por tanto, no tenemos que reaccionar como lo hace el mundo, con ira, depresión y venganza. Tampoco tenemos que arreglar las cosas con nuestras fuerzas. Es seguro que seremos tentados por la carne, pero si “estamos quietos” aprenderemos a confiar más en Dios cada día.La verdad es que las dificultades no forman el carácter; solo lo revelan. Una de las respuestas más comunes a las dificultades es la ira. En momentos de frustración, corremos el riesgo de tomar decisiones impulsivas que podrían afectar el resto de nuestra vida. Pero, en vez de dejarnos vencer por las emociones, debemos estar quietos y confiar en Aquel que puede hacer que todo resulte para nuestro bien (Ro 8:28).En este mundo, los problemas no van a desaparecer (Jn 16:33). Pero cuando las tormentas amenacen en el horizonte, abróchese el cinturón y confíe en que Dios le guiará. En Él, y sólo en Él, podrá usted mantenerse quieto y tranquilo.
VOSOTROS, MARIDOS, IGUALMENTE, VIVID CON ELLAS SABIAMENTE, DANDO HONOR A LA MUJER COMO VASO MÁS FRÁGIL, Y COMO COHEREDERAS DE LA GRACIA DE LA VIDA, PARA QUE VUESTRAS ORACIONES NO TENGAN ESTORBO” 1A. PEDRO 3:7
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martes, 15 de marzo de 2016
lunes, 4 de mayo de 2015
OBSTÁCULOS A PERDONARNOS A NOSOTROS MISMOS
Charles Stanley
Salmos 51:10-12
lunes, 18 de agosto de 2014
PARA VENCER OBSTACULOS
CHARLES STANLEY
El Señor tiene un plan hermoso para la vida de cada creyente. Pero, para frustrar los propósitos de Dios, Satanás salpica de obstáculos nuestro camino.
Hay numerosas clases de estorbos, tales como un jefe difícil, la oposición de familiares, y problemas económicos. Cualquier cosa que bloquee el objetivo deseado, puede causar ansiedad y gran frustración. Pero recuerde que ningún obstáculo podrá afectarle si Dios no lo permite.
Piense en el ejército de Josué, que no estaba a la altura del de Jericó. Y la gran muralla alrededor de la ciudad que parecía imposible de atravesar. Pero Dios había prometido a los israelitas la tierra, y Josué lo creyó. No se inmutó por lo que parecía inconquistable. En vez de eso, reconoció el poder del Señor y buscó su dirección.
Antes de que Josué se diera cuenta de que Dios estaba obrando, el Señor estaba preparando la ciudad para su destrucción al infundir temor en los reyes de la región. La instrucción de Dios consistía en un plan de batalla dudoso, pero Josué obedeció, y el pueblo de Dios triunfó.
Esperar puede ser difícil pues podemos comenzar a preguntarnos si Dios hará algo, y entonces abandonar la tarea. Pero, como sucedió con Josué, Dios ya estaba preparando el terreno. No importa lo que Él elija para manejar el problema, su solución es siempre la que más nos conviene.
Cada vez que usted enfrente un obstáculo, podrá experimentar mucha angustia. Pero aun en medio del dolor, puede tener plena confianza en Dios. La parte más importante de cada día es el tiempo que usted pasa a solas con el Señor. Él le alentará con su amor, y le dará dirección.
jueves, 28 de noviembre de 2013
lunes, 9 de septiembre de 2013
CUANDO LOS CIMIENTOS SE ESTREMECEN
Hace una década, Estados Unidos de América experimentó un ataque terrorista muy grande. El país fue sacudido por la conciencia de que no estaba tan libre de riesgos como pensaba.
Me afligió, por supuesto, enterarme de lo sucedido, y el hecho de que muchas personas perdieron trágicamente sus vidas. Pero, al mismo tiempo, la horrible situación condujo a algunos resultados positivos. Por ejemplo, la nación se unió, y la gente sirvió con valentía y altruismo.
Creo que uno de los mayores beneficios fue que muchos nos dimos cuenta de nuestra gran dependencia de Dios. La seguridad en este mundo es una ilusión. Lamentablemente, la paz y la bendición que hemos experimentado han llevado a mucha autosatisfacción y autodependencia. A veces, necesitamos ser sacudidos de nuestro olvido para que pongamos nuestra confianza en Jesucristo.
Escuchar las noticias puede sacudir nuestra sensación de bienestar. Siempre se está produciendo algo inquietante. Sin embargo, como creyentes, debemos mirar la vida desde una perspectiva bíblica. Somos hijos del Dios viviente, no personas que buscan su seguridad en el mundo. Nuestra esperanza y refugio están firmes: nuestra relación con el Señor es eterna por medio de Jesucristo. Todo lo demás que tenemos puede ser destruido en un instante.
Aunque los desastres naturales, las guerras y las crisis pueden afectar a las personas, no pueden tomar control del corazón del creyente. Que su esperanza descanse en Cristo solamente. Buscar la seguridad en los brazos del Todopoderoso es lo único que podrá mantenerle firme en tiempos de incertidumbre.
martes, 27 de agosto de 2013
CUIDADO PARA TENER BUENA SALUD
CHARLES STANLEY
Cuando comencé la universidad, estudiaba y trabajaba en exceso, ya que quería darle al Señor mi todo. Con el tiempo me di cuenta de que descuidar mi salud podría frustrar mi servicio para Él, por lo que tenía la responsabilidad de cuidar de mi cuerpo. Desde entonces, he tratado de cuidar de mi salud. Creo que eso incluye tener la motivación correcta y el compromiso de imponerme una disciplina.
Si entendemos nuestro valor a los ojos de Dios, seremos motivados a procurar tener buena salud. Nuestros cuerpos son el templo del Dios vivo (1 Co 6.19). El Espíritu Santo vive en nosotros y realiza la obra del Señor por medio nuestro. Cuando cuidamos de nuestra salud, nos posicionamos para poder servir cuando el Señor nos llame. Nuestro Padre celestial sabe que muchos de nosotros tenemos enfermedades, pero Él quiere que nos ocupemos de nosotros mismos para no hacer peor nuestra condición.
La disciplina es el otro componente de una actitud consciente. Muchos de nosotros abordamos el ejercicio y la pérdida de peso a tropezones. Aunque eso puede funcionar por el momento, un método permanente es de mayor beneficio. Necesitamos desarrollar nuevas rutinas para mantener bien nuestros cuerpos. La constancia a largo plazo es necesaria si deseamos estar en buenas condiciones físicas.
El comer bien y hacer ejercicio no garantiza estar sanos o tener una vida larga. Pero sí significa que habremos hecho nuestra parte para mantener el templo de Dios en buena forma para Él. Nuestro llamado como hijos de Dios se cumple mejor cuando procuramos tener vitalidad física y espiritual.
sábado, 24 de agosto de 2013
EL HOMBRE: HECHO POR DIOS Y PARA DIOS!
CHARLES STANLEY
Nuestra cultura valora mucho la apariencia externa. Como resultado, muchos de nosotros pensamos negativamente de nuestros cuerpos. Nos comparamos con los demás y concluimos que no estamos a la altura del ideal de la sociedad. Esta comparación puede hundirnos emocionalmente. Pero el Señor ve las cosas diferente.
Primero, Dios nos hizo —varón y hembra— a su imagen, y luego llamó “bueno” a lo que había creado (Gn 1.31). Él formó las entrañas de cada uno de nosotros en el vientre (Sal 139.13); nadie es exactamente igual a otro. Desde la perspectiva del Señor, cada uno de nosotros es una creación admirable, con valor y propósito.
Segundo, nuestra importancia para el Padre celestial se ve en el sacrificio de su Hijo por nosotros. Cristo derramó su sangre y pagó por nuestros pecados para que pudiéramos ser libres de la paga y el poder del pecado. Dios nos amó tanto que envió a Jesús para que tomara nuestro lugar en la cruz (1 Jn 4.10).
Por último, Dios hizo al hombre para que tuviera relación con Él. Adán y Eva vivían en el Huerto y tenía comunión con el Creador. Abraham obedeció al Señor y fue llamado amigo de Dios (Stg 2.23). Por la fe en Jesús, nos hemos convertido en hijos de Dios y coherederos con Cristo (Ro 8.17). Todo nuestro ser —cuerpo, alma y espíritu— le pertenece a Él.
Los medios nos dicen que debemos ser más atractivos, más fuertes y más populares. Pero tales búsquedas no producen satisfacción duradera. El gozo se encuentra cuando recordamos cuán preciosos somos para Dios: Él nos creó, nuestro Salvador murió por nosotros, y el Espíritu Santo vive en nosotros.
lunes, 5 de agosto de 2013
EL PODER DE LA CRUZ
La escena de la cruz es una paradoja. Demuestra el poder de Dios en lo que parece ser el momento más débil en la vida de su Hijo. Con las manos y los pies clavados en un madero, el Señor Jesús parecía totalmente impotente, mientras la multitud se mofaba, diciendo: “Si eres Hijo de Dios, desciende de la cruz” (Mt 27.40).
La fortaleza no siempre se revela de una manera dramática; a veces, se demuestra por la capacidad de sufrir. ¿Qué poder retuvo a Cristo en esa cruz, cuando con una sola palabra podía haber quedado libre? El Amor Divino lo mantuvo allí. Con el destino eterno de la humanidad en juego, Cristo colgó de la cruz hasta lograr nuestra salvación.
Pero el poder de la cruz no terminó cuando Él finalmente terminó su sufrimiento, entregó su espíritu y murió. Su muerte abrió la puerta de la salvación a todas las personas, y quienes la atraviesan por fe son perdonados de todos sus pecados, y tienen asegurado un lugar en el cielo.
Aun después de ser salvos, el poder de la cruz sigue en la vida de los creyentes. Millones de personas han sido transformadas por la victoria del Salvador sobre el pecado y la muerte. Cristo nos libera de hábitos pecaminosos y de adicciones, y nos da el poder para vivir victoriosamente justificados por Él.
¿Ha permitido usted que la cruz haga su obra en su vida? El Señor no impone sus beneficios a nadie. Más bien, los concede gratuitamente a todos los que crean en Él y anden en sus caminos. Con cada paso de la fe que damos, la extraordinaria obra de Dios se hace mayor en nosotros.
martes, 30 de julio de 2013
CUANDO CLAMAMOS A DIOS!
CHARLES STANLEY
Salmos 57;1-3
Salmos 57;1-3
David no fue ajeno a la presión o a las repentinas apariciones del mal. Cuando escribió el Salmo 57, enfrentaba muchas dificultades, incluyendo la persecución del rey Saúl, que quería asesinarlo (1 S 24). La respuesta del pastor de ovejas fue a clamar a Dios y refugiarse en Él hasta que su calamidad cesara.
Aprendamos del ejemplo de David, examinando sus palabras. Hoy, nos centraremos en Aquel a quien el salmista clama.
Primero, David se refiere a Dios como El Elyon, o Gobernante Supremo; Él es el Altísimo, con todo poder y sabiduría, el Único que puede ayudarnos en nuestra necesidad.
Segundo, el salmo dice que Dios es nuestro refugio. Si Él es un lugar de refugio para nuestra alma, entonces no tenemos que temer. Él ronda sobre nosotros y nos protege cuando surgen las crisis.
Tercero, el salmo expresa plena confianza de que el Todopoderoso puede realizar, y realizará, todas las cosas. Él hará lo que sea necesario para intervenir a nuestro favor y para pedir cuentas a quienes nos atacan, rodeándonos con su amor y su verdad.
Durante su tiempo en la Tierra, Jesús demostró su gran amor. Por tanto, podemos acercarnos a Él cuando nuestro corazón está atribulado. Sepa que pueda venir delante del trono de Aquel que es su poderoso protector, que tiene el poder y el deseo de llevar a cabo todo lo que usted necesite.
martes, 23 de julio de 2013
AQUEL QUE NOS AMA TIENE EL CONTROL ABSOLUTO
CHARLES STANLEY
DEUTERONOMIO 29;29
El Todopoderoso se reserva el derecho de revelar algunas cosas y de ocultar otras. A pesar de que no sepamos por qué ocurren desastres naturales, las verdades bíblicas que sí sabemos nos permiten confiar en el Señor aun en tiempos de un gran sufrimiento. Entre estas verdades están:
- Dios tiene el control (Sal 103.19). Nada en el cielo o en la tierra se encuentra fuera de su gobierno y autoridad. Él no reacciona a los acontecimientos, pero ordena o permite soberanamente que sigan su curso. Aunque no podemos saber con seguridad si Dios ha enviado o permitido una catástrofe, podemos confiar en su bondad y sabiduría.
- El Señor ama a las personas y quiere que sean salvas (Jn 3.16, 17). El haber dado a su Hijo para la salvación del mundo demuestra sin lugar a dudas que Él ama a cada persona. Esta verdad se mantiene firme a pesar de que muchos rechazan al Salvador. Él cuida de nosotros, incluso cuando no podamos sentirlo o no queramos aceptarlo.
- Dios ordena o permite los acontecimientos con un propósito (Is 46.10). Aunque no podamos comprender plenamente lo que está haciendo, cada desastre es un aviso a la humanidad. Nos está alertando de la necesidad de que nos arrepintamos, para que los perdidos puedan ser salvos, y los salvos reavivados para que vivan totalmente para Él. Las catástrofes abren nuestros oídos para escuchar al Señor.
Aquel que nos ama tiene el control absoluto, haciéndolo todo conforme a su propósito. Saber esto debe llenarnos de esperanza, aun en medio de situaciones de crisis. El Señor promete incluso convertir los desastres en bendición para aquellos "que conforme a su propósito son llamados" (Ro 8.28).
Aquel que nos ama tiene el control absoluto, haciéndolo todo conforme a su propósito.
lunes, 22 de julio de 2013
SUS CAMINOS SIEMPRE SON MAS ALTOS...
ISAIAS 55; 8-9
Cada vez que ocurre un gran desastre surgen preguntas legítimas: ¿Por qué permitió el Señor que sucediera? ¿No pudo haberla impedido? La magnitud de la muerte y la destrucción causada por terremotos, tsunamis e inundaciones nos despojan de los pensamientos que normalmente ocupan nuestra mente, y nos hacen buscar explicaciones en cuanto al sufrimiento.
Muchas veces respondemos a nuestras preguntas basados en nuestra relación con Dios. Quienes no conocen al Señor no tienen ningún marco de referencia para entender cómo actúa. Sin embargo, los creyentes en Cristo tenemos la Biblia como guía cuando luchamos con estos asuntos. Pero nuestra perspectiva está determinada por nuestro conocimiento de la Palabra de Dios. Quienes tienen una comprensión limitada de las Sagradas Escrituras pueden llegar fácilmente a conclusiones equivocadas.
Debemos evitar obligar a Dios a actuar como creemos que debería hacerlo. El Señor nunca se quedará dentro de los parámetros que nosotros le fijemos. Puesto que somos mortales, terrenales y pecadores, tenemos una perspectiva y una comprensión de la vida muy limitada. Sin embargo, nuestro Creador eterno, inmaculado, soberano y omnisciente ve y sabe lo que nosotros no podemos percibir.
Debemos asegurarnos de que nuestra perspectiva de Dios en los desastres naturales provenga de la Biblia, no de nuestra limitada perspectiva. La Biblia nos habla del amor, la fidelidad y la sabiduría del Señor. Cuando no podamos entender sus caminos, la fe en su bondad deberá ser nuestro fundamento.
Debemos asegurarnos de que nuestra perspectiva de Dios en los desastres naturales provenga de la Biblia, no de nuestra limitada perspectiva.
jueves, 11 de julio de 2013
CÓMO VENCER EL DESÁNIMO
El desánimo puede robar la paz, la alegría y el contentamiento. Pero le tengo una gran noticia si se siente desanimado: ¡usted no tiene que seguir así!
He conocido personas que parecían estar en una situación irremediable. Pero unos años más tarde, estaban en una situación excelente, ya fuera en términos de sus circunstancias o de sus emociones. ¿La razón? Nunca se dieron por vencidas. En vez de entregarse a la autocompasión, optaron por creerle a Dios, dar un paso de fe, y salir del foso emocional.
Nehemías es un buen ejemplo. Tenía todas las razones para sentirse derrotado, pues su gente estaba en aprietos. Después de recibir la noticia de que el muro de la ciudad estaba
destruido, este varón de Dios se sintió profundamente triste y desanimado. Y aunque el dolor inundaba su alma, clamó a Dios buscando su dirección.
La tristeza en la presencia del rey se castigaba con la muerte. Pero el Señor contestó la oración de Nehemías con un poder grandioso, lo que llevó al rey a notar el semblante triste de su siervo, y a preguntarle después qué podía él hacer para ayudarlo. Este milagro dio lugar a la reconstrucción del muro y a la liberación del pueblo de Dios. El Señor puede tomar una situación irremediable, sea cual sea, y cambiarla de maneras mucho más maravillosas de lo que usted pueda imaginar.
¿Vive usted en una espera ansiosa de lo que el Señor hará? ¿O ha decidido permanecer en las profundidades de la desesperación? Al igual que Nehemías, convierta su desánimo en una petición de ayuda a Dios. Él puede renovar sus esperanzas y evitar que las emociones negativas dominen su vida.
martes, 28 de mayo de 2013
COMO ANDAR CON SABIDURIA
CHARLES STANLEY
Los cristianos debemos andar por fe, según 2 Corintios 5.7. Sin embargo, con tantas voces clamando que sigamos los caminos del mundo, a veces nos resulta difícil escuchar y poner en práctica la sabiduría divina. Por ejemplo, es difícil no pensar en nuestro impulso natural de negar misericordia, a pesar de que el Señor exige que perdonemos (Ef 4.32).
Sabiduría divina es la capacidad de ver las cosas como las ve el Señor, y de responder según los principios bíblicos; pero este discernimiento no es automático. Sí, el Espíritu de Dios vive en los creyentes para impulsarlos a obrar bien, pero cada uno deberá decidir si hace o no lo correcto.
Si alguien quiere andar con sabiduría, deberá comprometerse a mantenerse en el camino correcto, es decir, decidir en su corazón: “Voy a obedecer al Señor, pase lo que pase”. Agradar al Señor y conformarnos a su imagen, es siempre lo que hay que hacer.
La determinación de honrar al Señor transforma la manera en que los cristianos tomamos decisiones. En vez de seguir mis instintos o mis impulsos, elijo la perspectiva del Señor en cualquier situación. Además, antes que confiar en el consejo de otras personas, elijo ir a la Biblia para confirmar lo que Dios me está diciendo. Y en consecuencia será más fácil escuchar la tranquila voz del Espíritu Santo, y se desvanecerá esa confusión del mundo.
Usted tiene un misericordioso Padre celestial que honra el compromiso sincero de andar conforme a su voluntad. Dios asume la responsabilidad de dar a sus hijos la sabiduría que buscan, y de ayudarlos a seguir andando en el camino correcto (Pr 3.5, 6). Obedecer al Señor es siempre la mejor decisión.
lunes, 27 de mayo de 2013
DIOS SIEMPRE TIENE EL CONTROL
Reconozco que, muchas veces, no entiendo por qué pasan cosas malas. Aun así, creo que Dios tiene un propósito para todo lo que hace o permite. Mi fe se basa en la doctrina bíblica que dice que el Señor es soberano (Sal 22.28). Él tiene el control absoluto de este universo, del clima natural y político de esta tierra, y de mi vida y la suya.
Cuando estamos en medio de una prueba, es difícil resistirse a clamar: “Señor, ¿por qué está sucediendo esto?” Algunas veces tenemos la respuesta, y otras veces no. De lo que sí podemos estar seguros es que nada sucede por casualidad o accidente. Él tiene un propósito, aun para nuestras experiencias más dolorosas. Además, tenemos esta promesa del Señor: “A los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien” (Ro 8.28).
Es muy difícil, por no decir imposible, ver con antelación cómo utilizará el Señor el mal o el daño para nuestro beneficio. Mi limitada perspectiva humana no me permite captar su plan superior. Pero puedo asegurarle la verdad de esa promesa bíblica, porque la buena obra del Padre celestial se hace visible en mis dolores, dificultades y deficiencias. He experimentado cómo Él ha convertido mi lamento en alegría, y también he cosechado abundantes bendiciones y beneficios de mis horas más oscuras.
Debemos aceptar que lo que hace Dios no siempre parece tener sentido. Isaías enseña que sus caminos y sus pensamientos son más altos que los nuestros (Is 55.9). Pero podemos confiar en que Dios tiene el control, no importa cuán alocado parezca nuestro mundo.
martes, 21 de mayo de 2013
EL PORQUÉ ORAMOS LOS CRISTIANOS
CHARLES STANLEY
El saber que Dios es soberano genera algunas preguntas sobre la naturaleza de la oración. Específicamente, muchas personas me han preguntado: “Si el Señor tiene el control, ¿por qué espera que oremos?”
La oración nos permite cooperar con lo que Dios se ha propuesto realizar. Él desea involucrar a los creyentes en la obra que está haciendo en el mundo y en las vidas de las personas. No hay ni un solo versículo de la Biblia que apoye la idea de que debemos estar descansando mientras el Señor hace todas las cosas por su buena voluntad. De hecho, dice todo lo contrario.
En Juan 17.11, Jesús le pidió al Padre que protegiera a los discípulos por el poder de su nombre. ¿Pensaba Él que podían perder su salvación, o alejarse de su compromiso? De ninguna manera. Jesús era Dios en carne humana. Él sabía exactamente lo que sucedería —cómo estos hombres difundirían el evangelio y se mantendrían fieles hasta la muerte. Jesús estaba tomando parte en el plan del Padre para sus seguidores al interceder por ellos.
Dios puede, sin duda, construir su reino sin la intervención o la ayuda de los creyentes. Pero una relación hace mayor la profundidad y la cercanía cuando Dios y sus hijos comparten un mismo interés. Orar y trabajar junto a nuestro Señor aumenta nuestra fe y fortalece nuestra confianza en su poder.
Hablar con el Todopoderoso es un privilegio. El Señor lo creó a usted para que lo ame, y para ser amado por Él. La oración es la forma como esa conexión se desarrolla. Nuestro Padre nos llama a comunicarnos con Él para poder acercarnos más a su corazón e involucrarnos en la edificación del reino.
sábado, 11 de mayo de 2013
EL CRISTIANISMO EGOISTA
CHARLES STANLEY
¿Qué le interesa a usted más: la persona de Jesús, o lo que Él puede hacer por usted? Me temo que muchos de nosotros estamos más preocupados por lo que nos puede dar, que saber quién es Él.
Pero esto no es nada nuevo —Jesús tuvo este mismo problema cuando anduvo en la tierra. Las multitudes lo buscaban a menudo por lo que Él podía hacer por ellos. A pesar de que sus necesidades eran reales, Cristo conocía su verdadera motivación.
Hay una línea muy delgada entre tratar de usar egoístamente al Señor para conseguir lo que queremos, y el venir humildemente a Él con nuestras luchas y necesidades. Algunos de los problemas que le traemos son tan apremiantes y urgentes en nuestras mentes, que nuestro deseo de que Él actúe de la manera que queremos es mayor que nuestra disposición de someternos a su voluntad. A veces, lo que llamamos “fe” es, en realidad, un espíritu exigente.
Debemos recordar que nuestras necesidades se acabarán, pero que Jesucristo permanecerá para siempre. Si nuestras oraciones han tenido que ver solo con presentar nuestras peticiones al Señor, hemos perdido la gran oportunidad de conocer a Aquel con quien pasaremos la eternidad. Invirtamos tiempo en la búsqueda de intimidad con Cristo. Entonces podremos disfrutar para siempre de los beneficios de esa relación.
¿Cuánto de su oración está dedicada a pedir por sus necesidades? ¿Está dedicando algún tiempo para conocer al Señor? Aunque Dios se deleita con nuestras oraciones y nos dice que oremos por todo, también quiere que nos acerquemos a Él simplemente porque nos gusta disfrutar de su compañía.
domingo, 16 de diciembre de 2012
La Importancia De Las Relaciones Positivas
CHARLES STANLEY
Hebreos 10; 23-24
El tema de las relaciones positivas está cercano a mi corazón, porque Dios me ha dado amigos muy buenos. Son las personas que me desafían a hacer más para el Señor. Mis amigos me aman, ¡pero sin duda no están contentos con que quede como estoy! Si detectan un pecado en mi vida o ven algo que podría hacer mejor, me lo dicen.
Pablo daba también una alta prioridad a las relaciones. El apóstol se rodeó de personas que podían ayudarlo a lograr dos cosas: el cumplimiento de la misión que Dios le había dado, y su conformidad a la imagen de Cristo. Mientras Pablo se derramaba en las vidas de otros, él también estaba siendo edificado y fortalecido por sus hermanos en la fe. Eso, en resumen, es el plan del Señor para cada uno de sus hijos.
¿Y usted? ¿Tiene ciertas relaciones que le motivan a buscar a Dios con más fervor? Es muy importante saber a quiénes permitimos que influyan en nuestras vidas. El Padre celestial prepara a sus otros hijos para invertirlos en usted, como hermanos suyos en la fe, para animarle, para que oren por usted, y para que lo estimulen a tener una fe más completa, de modo que esté preparado para dedicarse a servir a otros. Las buenas relaciones conpersonas que se edifican mutuamente puede ayudar a los creyentes a cumplir con el plan de Dios para sus vidas.
Las mejores relaciones surgen entre personas que se animan mutuamente en la fe, y por eso “[se estimulan unas otras] al amor y a las buenas obras” (He 10.24). En otras palabras, nuestros mejores amigos son los que nos aman a pesar de como somos, pero no dejan de retarnos a mejorar para el Señor.
lunes, 10 de diciembre de 2012
¿Obediencia o Preferencia?
CHARLES STANLEY
Mateo 26;36-42
Todo creyente debe decidir si va a regirse por el principio de la obediencia, o a seguir sus preferencias. Cuando una persona se compromete a hacer la voluntad del Señor, filtra cada situación y decisión a través de la norma de: “Dios lo dijo, y por eso lo haré —y punto”. Podrá quejarse, llorar, o tratar de argumentar. Pero al final será obediente al Señor, pase lo que pase.
Recuerdo la vez que fui invitado a tener una entrevista con una iglesia en la ciudad de Atlanta. Durante el viaje por carretera, le dije al Señor que yo no quería mudarme. Me quejé todo el camino, pero yo sabía que Atlanta sería mi nuevo hogar. No me gustaba la idea, pero la alternativa era inimaginable: hay pocas cosas más desagradables que vivir con la persistente ansiedad de haber desaprovechado algo bueno.
El Señor comprende totalmente nuestra necesidad de poner objeciones, gritar y pedirle fuerzas para hacer lo que Él pide. Pero Hebreos 4.15 nos dice que tenemos un sumo sacerdote que puede compadecerse de nosotros. Jesús no estaba entusiasmado ni feliz por la cruz. Le afligía su futura separación del Padre. No obstante, se consagró a obedecer la voluntad de Dios (Mt 26.39). Nadie le quitó la vida a Cristo; Él la entregó voluntariamente (Jn 10.18).
Nuestras vidas deben cumplir con el propósito de Dios. Muchas personas se pierden su plan maravilloso para ellas, porque deciden seguir sus propias preferencias. La obediencia es difícil, pero la lucha y el sacrificio valen la pena. Hay gozo y paz para el que vive de acuerdo con los preceptos de Dios.
domingo, 2 de diciembre de 2012
El Fundamento De Una Fe Inquebrantable
CHARLES STANLEY
Cuando surgen las tormentas de la vida, ¿cuál es su respuesta? Algunas personas pierden el rumbo fácilmente. A otras se les disocia el pensamiento cuando la duda y el temor invaden sus mentes. Comienzan a preguntarse si el Señor realmente se preocupa por ellas. Pero la Biblia nos dice inequívocamente que sí se preocupa.
El pasaje de hoy nos proporciona el fundamento de nuestra seguridad en los tiempos difíciles. En el v. 8, se nos asegura que el Señor Jesús jamás cambia. Su ser, sus obras y sus palabras no cambian nunca. Para entender la importancia de esta constancia, imagine a un amigo que le parecía leal, pero de repente murmura de usted o le traiciona de alguna otra manera. Esa lealtad incierta y la violación de la confianza causan heridas dolorosas.
Todas las personas en algún momento nos defraudarán de una forma u otra. El Señor es el único que nos ama de manera perfecta y constante. Así que, anímese: Dios nunca cambia. No importa lo que estemos enfrentando hoy, nuestro Padre celestial sigue siendo Aquel cuya mano derramó bendiciones sobre nosotros en tiempos de felicidad. Y es Quien nos fortalece, guía y sostiene en los días difíciles. Cada pasaje de la Biblia revela otra faceta de su carácter sin tacha, y podemos saber que somos amados con la misma fidelidad que Cristo mostró al morir por nosotros en el Calvario.
Piense en los altibajos de la vida. Cuando las situaciones le producen felicidad, ¿cómo imagina usted a Dios? Cuando surgen las dificultades, ¿cambia su perspectiva? Afortunadamente, en el flujo y reflujo de las circunstancias, podemos aferrarnos al Señor Jesús como nuestra ancla.
martes, 27 de noviembre de 2012
Nuestro divino Maestro
CHARLES STANLEY
Una de las razones por la que las personas, incluyendo a muchos creyentes, no leen la Biblia, es porque no pueden entenderla. Es de esperarse que ése sea el caso de aquellos que no conocen a Cristo, pero ¿por qué tantos creyentes no pueden comprender las verdades de las Sagradas Escrituras? Tal vez sea porque no han pedido ayuda a su divino Maestro. Una de las principales responsabilidades del Espíritu Santo es capacitar a los cristianos para que comprendan las cosas de Dios.
Al mirar a cristianos que saben más que nosotros, a veces pensamos: Nunca seré capaz de llegar a ese nivel. La cuestión, sin embargo, no es la cantidad de conocimiento que usted tiene ahora, sino si está creciendo en entendimiento. El Espíritu le enseñará lo que usted necesite saber, no necesariamente lo que otros sepan. Porque Él quiere que seamos personas consagradas a Dios, nos dará la verdad suficiente cada día para transformar nuestras vidas. Él interpretará el significado y dará una aplicación diseñada específicamente para cada persona.
El propósito del Espíritu no es llenar su mente con información, sino llevarle a un nivel más profundo en su relación con el Señor. Él quiere que usted entienda la verdad, para que se enamore del Señor Jesús. Entonces anhelará pasar tiempo en su Palabra, con lo que llegará a conocerlo mejor.
Pero todos estos tesoros de la Biblia pueden permanecer fuera de su alcance si no le pide al Maestro que se los revele. Cada vez que lea su Biblia, pídale al Señor entendimiento. A quienes permiten que el Espíritu Santo les revele los pensamientos de Dios, les espera una maravillosa relación de amor con Cristo.
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