letrero

viernes, 10 de mayo de 2013

TRATANDO CON LA DUDA

David Wilkerson 





















Si tú no tratas con tus dudas, serás entregado a un espíritu de murmuración y queja. Vivirás y morirás de esa manera. Tus dudas no pueden simplemente ser suprimidas, deben ser arrancadas de raíz.


Mira a Israel, tan sólo tres días después de su liberación de Egipto.Habían estado cantando, tocando sus panderetas y testificando del poder y la fuerza de un Dios poderoso, gloriándose de que Él los guiaba y protegía.
Entonces llegaron a Mara, que significa: “aguas amargas”. Éste habría de ser el lugar de prueba para ellos.


Simplemente, Dios permite crisis sobre crisis, hasta que finalmente aprendamos la lección. Si no resistimos a aprenderla, llega el momento en el que Él nos entrega a nuestra amargura y murmuración. "…y anduvieron tres días por el desierto sin hallar agua...entonces el pueblo murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Qué hemos de beber?" (Éxodo 15:22, 24).

El domingo, los israelitas lo estaban pasando muy bien, cantando, danzando y alabando. Luego llegó el miércoles y tuvieron problemas; otra crisis y… ¡se estaban desmoronando!

¿Cómo puede un pueblo perder su confianza tan rápidamente? La respuesta es que nunca la tuvo, es decir, nunca tuvieron ese fundamento puesto debajo de ellos. Así que, otra vez, fallaron la prueba. No aprendieron absolutamente de sus crisis pasadas y otra vez perdieron una oportunidad de resplandecer en la grandeza de Su Dios.

Desde aquel día en adelante, Israel se quedó muy lejos de aprender algo de Dios. Incluso comenzaron a tomar Su bondad por sentada. No tenían comida, así que Él les envió maná del cielo. Envió codornices del cielo, apiladas un metro afuera del campamento. ¡Pero no se oyó ni una sola palabra de agradecimiento! En lugar de ello, el pueblo se tornó a la codicia, acaparando lo que Dios les proveía. ¡Israel se volvió dura de cerviz!

¡Oh, qué vergüenza es pasar crisis tras crisis y no aprender nada en el proceso! Trae consigo la maldición que serás entregado a un espíritu de murmuración.

jueves, 2 de mayo de 2013

ORACION ESPECIFICA

Amado  

"Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor.  El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos."
 Santiago: 1:6-8
Estos versículos nos muestran la importancia que debe tener la fe en la oración. Santiago expone que si el hombre duda respecto a la respuesta de la oración y no puede decidirse por una u otra cosa, es "inestable en todos sus caminos".   Muchas veces somos inciertos en nuestra oración y no tenemos la suficiente fe de que nuestra oración será respondida.
Para que nuestra oración sea efectiva en nuestra vida, lo más importante es alimentarnos de La Palabra y edificar nuestro interior teniendo una perfecta comunión con Jesús.  Entonces, en nuestros tiempos de necesidad de una oración específica estaremos preparados y podremos ir confiados a encontrar en las Sagradas Escrituras las palabras apropiadas en contra de Satanás, que quiere hacernos dudar de Dios y robarnos lo que deseamos, nuestra fe. Que la gracia del Señor Jesucristo sea con su Espíritu.