letrero

domingo, 21 de octubre de 2012

Dios Trabaja Dentro de Nosotros

CHARLES STANLEY











Que estas palabras se sumerjan lentamente en su entendimiento: “poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos” (v. 20). ¡Qué maravillosa descripción de la capacidad de Dios para trabajar dentro de nosotros!
Pero, muy a menudo, nuestra atención se centra principalmente en lo que queremos que Él haga a nuestro favor. Si Dios cambiara esta situación o arreglara ese problema, entonces mi vida sería mejor.Pero Él nos invita a pensar y a pedir algo más grande: ¡Quiere transformarnos!
El Espíritu Santo tiene poder más que suficiente para cambiarnos por dentro, pero hacer ese cambio interior es, por lo general, un proceso lento. El fruto espiritual necesita tiempo para crecer y madurar. Es por eso que necesitamos paciencia y fe para creer que Él está trabajando, incluso cuando no veamos los resultados de inmediato. Dios nunca tiene prisa, y jamás nos dejará.
El Señor tiene un propósito para nuestra vida, y Él trabaja constantemente para lograrlo. Aunque tiene un plan específico para cada uno de sus hijos, también tiene un objetivo superior: conformar a todos los creyentes a la imagen de su Hijo Jesucristo. Para lograr esto, nos hará experimentar luchas y angustias. Es posible que esto no tenga sentido para nosotros, pero Dios sabe perfectamente lo que está haciendo.
¿Qué le gustaría ver al Señor haciendo dentro de usted? Al leer la Biblia, busque las cualidades que Dios considera preciosas, y pídale que las desarrolle en su vida. Confíe después en su promesa maravillosa de que Él hará más de lo que usted ha pedido o imaginado.

Su Palabra posee vida en Sí misma

ADRIAN ROGERS


















ESCRITURA:
Romanos 11:33: “¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!”
TESORO BÍBLICO:
Debemos cuidarnos de no bajar el nivel de la Palabra de Dios a nuestro nivel de entendimiento o filosofías. Y debemos cuidarnos de no elevar nuestras tradiciones sobre las normas de la Palabra de Dios. Ésta no tiene que ser justificada por nuestro entendimiento. Puede discutir con ella, pero ¿para qué? Usted puede tomar cualquier otro libro y leerlo, mas la Biblia le lee a usted. Palpita con vida y poder. Corta, quema, pulveriza y ejerce un poder que mueve montañas. Su Palabra posee vida en Sí misma. Es la voz de Dios para usted. No puede rechazarla, negarla, distorsionarla, ni adulterarla. Solamente puede postrarse ante ella.
PUNTO DE ACCIÓN:
¿Cuándo fue la última vez que estudió cómo la Palabra de Dios ha llegado a nuestras manos? Haga una búsqueda en la Internet, vaya a una librería o a la biblioteca de su iglesia y estudie cómo se descubrieron las traducciones bíblicas y cómo han sido preservadas

Cuando las Cosas Parezcan Imposibles

CHARLES STANLEY













¿Cuál es su primera reacción cuando enfrenta una dificultad? Algunas personas se fatigan buscando una respuesta o bien un escape. Otras se declaran derrotadas considerando que la situación es un caso perdido. Afortunadamente, usted como cristiano puede acudir de inmediato al Señor buscando su guía. De manera que lo que le pregunte en oración es de mucha importancia.
• Señor, ¿qué voy a hacer?A primera vista, esta parece ser la pregunta correcta, ¿pero la es? El problema con esta pregunta es que, a pesar de que estamos buscando la guía del Señor, la atención está puesta en nuestra acción. Eso significa que la manera en que pensamos manejar la situación está limitada por nuestras capacidades, recursos y apreciación. Con demasiada frecuencia, nuestras mentes comenzarán a idear planes posibles, y pronto recurrimos a manipulaciones y maniobras intentando solucionar el problema.
• Señor, ¿qué vas a hacer?Esta es la pregunta correcta, porque ahora la atención se ha desplazado a la omnisciencia y a la omnipotencia del Dios todopoderoso. Él nos sacará del encierro que nos aprisione, y nos aclarará cualquier situación que nos ofusque. Dios tiene el poder para realizar sus planes, que —a diferencia de nuestras soluciones— son perfectos, y que siempre lo glorifican a Él.
Para orar correctamente, usted debe estar dispuesto a entregar todos sus planes en manos de Dios. Él no solo sabe qué hacer y cómo lograrlo, sino también tiene el poder de abrir un camino a través de cualquier imposibilidad. Usted simplemente debe confiar en Él y obedecer sus instrucciones.

Bellas Obras de su Santidad

ADRIAN ROGERS



















ESCRITURA:
 "Y os restituiré los años que comió la Oruga..."JOEL 2;25 
TESORO BÍBLICO:
El profeta Oseas tuvo una esposa llamada Gomer. Ella no cometió únicamente inmoralidades, sino que terminó de prostituta en las calles. Con el poder del Señor, Oseas fue a ella, la buscó, la perdonó y la restituyó como su esposa.
¡Qué ilustración de la restauración que el Señor hace en nosotros!
Dios ha prometido sanar todos los dolores de nuestro pasado, los sufrimientos de las relaciones deshechas, las luchas por salir de la derrota, las frustraciones de nuestras vidas. En todas las ocasiones que nos hemos sentido quebrantados sin esperanza de recuperarnos, Dios ha prometido restaurarnos. Dios está en el negocio de restaurar a sus hijos para convertirlos en bellas obras de su santidad.
PUNTO DE ACCIÓN:
¿Conoce a alguien que se ha apartado de la fe y siente el abandono de su familia y sus amigos? Si es así, acérquese a esa persona hoy y anímela en el amor del Señor Jesús.

"El Pequeño."

CHARLES SPURGEON























"El pequeño vendrá a ser mil, el menor, un pueblo fuerte. Yo Jehová, a su tiempo haré que esto sea cumplido pronto." Isaías 60: 22.

Las obras para el Señor con frecuencia comienzan a pequeña escala, y no son menos importantes por eso. La debilidad educa a la fe, acerca a Dios, y gana gloria para Su nombre. El premio es una promesa de crecimiento. El grano de mostaza es la más pequeña de todas las semillas, y sin embargo, se convierte en una hortaliza y se hace árbol, con ramas que alojan a los pájaros del cielo. Podemos comenzar con uno, aunque sea "el pequeño", y, sin embargo, "vendrá a ser mil." El Señor es grandioso con la tabla de multiplicar. Cuán a menudo le dijo a Su siervo solitario: "Te multiplicaré". Confíen en el Señor, cuando sean solamente uno o dos; pues Él estará en medio de ustedes si están congregados en Su nombre.

"El pequeño." ¿Qué puede ser más despreciable a los ojos de aquellos que cuentan cabezas y pesan fuerzas? Sin embargo, este es el núcleo de una gran nación. Solamente una estrella brilla inicialmente en la tarde, pero pronto el cielo está cubierto de innumerables luces. 

Tampoco debemos pensar que la perspectiva de crecimiento sea remota, pues la promesa es, "Yo Jehová, a su tiempo haré que esto sea cumplido pronto." No habrá una prisa prematura, como esa que puede verse en reuniones agitadas; todo será a su debido tiempo; sin embargo, no habrá ninguna demora. Cuando el Señor se apresura, Su velocidad es gloriosa.

viernes, 19 de octubre de 2012

"HÁGASE TU VOLUNTAD."

CHARLES SPURGEON















Ser dejado sin corrección sería un signo fatal: demostraría que el Señor habría dicho: "Es dado a ídolos; déjalo." ¡Que Dios nos conceda que esa no sea nunca nuestra porción! La prosperidad ininterrumpida es algo que debe causarnos miedo y temblor. Dios reprende y disciplina a todos aquellos a quienes ama tiernamente, pero permite que aquellos por los que no tiene estima se engorden sin temor, como novillos destinados al matadero. Es en amor que nuestro Padre celestial usa la vara para con Sus hijos. 

Sin embargo, es preciso ver que la corrección es "con justicia": Él nos da amor sin medida, pero el castigo es "con justicia." Igual que bajo la antigua ley ningún israelita podía recibir más de "cuarenta azotes menos uno", que garantizaba un conteo cuidadoso y un sufrimiento limitado, así sucede con cada miembro afligido de la casa de la fe: cada golpe es contado. Nuestro castigo es regulado según la medida de la sabiduría, de la simpatía y del amor. Lejos esté de nosotros rebelarnos contra esas estipulaciones tan divinas. Señor, si Tú estás a mi lado para medir las amargas gotas para mi copa, me corresponde tomarla alegremente de Tu mano, y beberla de acuerdo a tus instrucciones, diciendo: "Hágase tu voluntad."

jueves, 18 de octubre de 2012

YO TE ESFUERZO

David Wilkerson

























Quiero hablar de la esclavitud del pecado, es decir, su batalla con la carne.Bajo el nuevo pacto, Dios permitirá situaciones que le muestren cómo usted es totalmente dependiente de Él para liberarle por la fe.
Dios nunca lo meterá en tentación sino que le permitirá llegar hasta el final de sus posibilidades. Si tiene un pecado que le asedia, Satanás vendrá contra usted continuamente con sus mentiras: "¡Eres demasiado débil nunca lo vas a lograr!".
Se oye el ruido de las cadenas con que Satanás trata de atarle a su hábito una vez más y usted se pregunta: "Señor, ¿cómo voy a levantarme de esto? ¡He caído tan bajo!"
¿Qué puede hacer? Usted sabe que no puede correr más rápido que el enemigo y no es rival para él en una pelea, por lo que se acobarda ante él, temblando de miedo.
Usted puede decirse a sí mismo: "Voy a volver a mis viejas costumbres. Por lo menos voy a estar a salvo de toda esta guerra espiritual ¡Esto es demasiado para mí!" Pero usted sabe que no puede volver a su viejo amo. Si se vuelves atrás ahora y deserta de Cristo, le costará la vida.
Muchos cristianos se quedan atrapados en el ciclo infernal de pecar y confesar, pecar y confesar. Corren a los amigos, consejeros, cualquiera que les escuche como lloran y oran. Tales creyentes hacen todo menos quedarse quietos y confiar en el Señor para traer su liberación.
El Antiguo Testamento nos da ejemplo tras ejemplo de cómo no tenemos poder en nuestra carne para librar batallas espirituales. Nuestro viejo hombre es completamente débil e impotente, pero tenemos un nuevo hombre dentro de nosotros. Este hombre nuevo entiende que no hay forma salida humana, que Dios tiene que hacer todo el combate. Nos resistimos al diablo no en nuestras fuerzas, sino por el poder del Espíritu Santo, que se revela en nosotros por la fe.
"No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te
esfuerzo" (Isaías 41:10).