letrero

sábado, 17 de noviembre de 2012

El Deleite En Dios Tiene un Poder Transformador

CHARLES SPURGEON






















"Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón."
 Salmo 37: 4.

El deleite en Dios tiene un poder transformador, y eleva a un hombre por encima de los bajos deseos de nuestra naturaleza caída. El deleite en Jehová no es solamente dulce en sí mismo, sino que endulza al alma entera, hasta que los anhelos del corazón se vuelven tales que el Señor promete cumplirlos con seguridad. ¿Acaso no es grandioso el deleite que moldea nuestros deseos hasta que lleguen a ser semejantes a los deseos de Dios?

La insensata manera nuestra es desear, y luego ponernos a trabajar para lograr lo que deseamos. No salimos a trabajar a la manera de Dios, que es buscarlo primero a Él, y luego esperar que todas las cosas nos sean añadidas. Si dejáramos que nuestro corazón fuera llenado por Dios hasta desbordar con deleite, entonces el Señor mismo cuidaría que no nos falte ninguna cosa buena. En lugar de salir a buscar gozos, quedémonos en casa con Dios, y bebamos las aguas procedentes de nuestra propia fuente. Él puede hacer nosotros mucho más que lo que podrían hacer todos nuestros amigos. Es mejor estar contento únicamente con Dios que andar por todos lados irritados y desfallecidos por culpa de las nimiedades despreciables del tiempo y el sentido. Por un tiempo podríamos tener desilusiones; pero si nos acercan al Señor, entonces son cosas que han de ser valoradas en grado sumo, pues garantizarán el cumplimiento de todos nuestros rectos deseos al final.

EL SEÑOR PELEARÁ POR VOSOTROS

DAVID WILKERSON





















Como los egipcios rápidamente se acercaron a los hijos de Israel, no había lugar 
para que ellos escaparan. Las montañas de ambos lados estaban desnudas,sin
árboles o cuevas para esconderse.Y el mar los encerraba en el otro lado¡Era una 
situación imposible! .La Escritura dice que en este momento:“Mientras el faraón 
se acercaba, los israelitas levantaron la vista y se llenaron de pánico al ver que 
los egipcios los alcanzaban. Entonces clamaron al Señor” (Éxodo 14:10).
Póngase usted mismo en esa situación. Su familia reunida a su alrededor: niños, 
abuelos todos sus parientes. De repente se oye el ruido de los carruajes, el ruido 
de sables, y el grito de guerra de un feroz y asesino ejército sediento de sangre. 
¿No le daría miedo?La verdad es que Dios es paciente con nosotros cuando el 
rubor terrible del miedo humano nos supera en una crisis repentina. Nuestro 
Señor 
no es un duro capataz, Él sabía que iba a ser una experiencia aterradora
para Israel.
De hecho, él habría estado satisfecho con una oración como: "Señor, 
¡tenemos miedo! 
Sin embargo, sabemos que siempre lo has sido fiel para libera-
rnos.
Cuando estuvimos 
en Egipto, Tú nos libraste del ángel de la muerte y de 
todas las 
plagas. Sabemos 
que tienes el poder para librarnos de esta crisis
también. Padre, 
¡encomendamos nuestras 
vidas en tus manos!"
Pero, ¿era ese el grito de Israel? ¡No! La Escritura dice, "Ellos dijeron a Moisés: 
¿No había 
sepulcros en Egipto,que nos has sacado para que muramos en el 
desierto? 
¿Por qué has 
hecho así con nosotros, que nos has sacado de Egipto? ... 
Habría  sido 
mejor servir a los 
egipcios, que morir nosotros en el desierto 
"(versículos 11-12).
Estaban siendo sarcásticos, casi hasta el punto de blasfemia ¡Esto ciertamente
no 
era el 
grito de la fe!
¿Esta enfrentando su propia crisis en este momento? Usted puede preguntar, 
"¿Qué 
se supone 
que tengo que hacer en una crisis como esta? ¿Qué sucede 
cuando estoy 
abrumado por el 
miedo porque todo se viene abajo a mi alrededor?"
Así es cómo Dios respondió a Israel cuando se enfrentaban a la crisis: "no temáis;
estad firmes,
y ved la salvación del Señor... El Señor peleará por vosotros, y 
vosotros 
estaréis tranquilos" 
(versículos 13-14). El Señor les dice: "La primera 
cuestión que 
debemos tratar es ¡el miedo!
Voy a luchar por ti y voy a salvarte y
liberarte. ¡Deja que 
esa promesa sea tu fuerza y eche 
fuera todo tu miedo!"

jueves, 15 de noviembre de 2012

NO CON EJÉRCITO

David Wilkerson






















Muchos cristianos hoy en día rápidamente recurren a cosas hechas por el hombre en un intento de alcanzar victoria sobre la carne, tal como lo hizo Israel. Un ejemplo notorio es el vasto número de libros de auto ayuda que se encuentran en los estantes de las librerías cristianas. Literalmente, miles de libros prometen formulas de éxito asegurado para superar, apaciguar y someter nuestra carne. De hecho, dondequiera que vamos se nos ofrecen opciones carnales para todas nuestras necesidades. Las iglesias prometen reuniones ungidas de avivamiento en donde podemos satisfacer todas nuestras necesidades espirituales, bien sea por la oración o por la imposición de manos. Evangelistas ofrecen liberación inmediata, sanidad instantánea y palabras instantáneas de Dios.
La verdad es que Dios le dio a Israel la opción de elegir entre Él o la carne en medio de su situación. Él les dijo: "Anda y ejerce tu propia voluntad. Busca dentro de tu hombre interior, estudia tus libros, planifica tus estrategias, haz todo lo que sabes hacer. Pero todavía te estás apoyando en la carne. Ninguno de tus esfuerzos te traerá un solo momento de victoria".
Mientas más estudio la Palabra de Dios, se hace más evidente para mí que: Todo esfuerzo humano en busca de liberación del pecado está destinado a fallar. Dios nos permitirá pasar por tiempos duros una y otra vez, hasta que estemos totalmente convencidos de que debemos morir a todos los esfuerzos de la carne.
Cuando Israel intentó derrotar a su poderoso enemigo a través del poder humano, Dios inmediatamente condenó este esfuerzo: "Caerá el ayudador y caerá el ayudado, y todos ellos desfallecerán a una" (Isaías 31:3). La
Palabra de Dios declara en un lenguaje muy claro que toda victoria depende solamente de Él. Sólo Él tiene el poder para librarnos de nuestros enemigos.
Es posible que tengas una voluntad santa, un sólido trasfondo moral y una mente sin contaminación. De hecho, puedes ser una de las personas más santas que camina sobre esta tierra, pero la Biblia dice que ninguno de tus dones o habilidades humanas funcionan contra el diablo. Siempre fracasarás en tus propios esfuerzos.
Si estás en medio de una lucha abrumadora, debes aprender la palabra que Dios le dio a Zacarías: " No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu ha dicho Jehová de los Ejércitos" (Zacarías 4:6).

Es Dios Quien Habla De Lo Que Él Mismo Hará.

CHARLES SPURGEON


















"Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré." Ezequiel 36: 25

¡Qué sobresaliente gozo es este! Quien nos ha purificado con la sangre de Jesús también nos limpiará con el agua por el Espíritu Santo. Dios lo ha dicho y así será: "Y seréis limpiados." Señor, nosotros sentimos y lamentamos nuestra inmundicia, y es alentador que Tu propia boca nos asegure que seremos limpiados. ¡Oh, que te dignaras hacer una rápida labor de limpieza!

Él nos librará de nuestros peores pecados. Las sublevaciones de la incredulidad y las engañosas lascivias que combaten contra el alma, los viles pensamientos del orgullo, y las sugerencias de Satanás para blasfemar el sagrado nombre: todas estas cosas serán tan purificadas que no retornarán. 

Él también nos limpiará de todos nuestros ídolos, sean de oro o de arcilla: de nuestros amores impuros, y de nuestro excesivo amor a aquello que en sí mismo es puro. Todo lo que hemos convertido en un ídolo será arrancado de nosotros o nosotros seremos desgajados de ello. 

Es Dios quien habla de lo que Él mismo hará. Por tanto esta palabra es firme y segura, y podemos esperar con certeza lo que nos garantiza. La limpieza es una bendición del pacto, y el pacto es ordenado en todas las cosas y seguro

miércoles, 14 de noviembre de 2012

El SEÑOR… Es Su Herencia?

A. B. SIMPSON


















El procedimiento fue muy importante.  El SEÑOR le dio tierras a todas las tribus de Israel, y se dio a si mismo a la tribu de Leví.  Hay en la vida cristiana una herencia del SEÑOR, y también que el SEÑOR mismo es nuestra herencia.
Hay algunos que reciben una santificación del Señor que es de mucho valor, pero variable y a menudo no permanente.  Otros han aprendido la lección celestial al tomar al mismo SEÑOR como el que los guarda y santifica y así, permaneciendo en ÉL se mantienen por sobre las vicisitudes de sus propios estados de ánimo y sentimientos.
Algunos reciben del SEÑOR grandes porciones de gozo y bendición y tiempos de refrigerio.  Otros aprenden y toman al mismo SEÑOR como su gozo.
Otros están felices de tener paz con Dios, pero otros han tomado la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento (Filipenses 4.7).
Algunos tienen fe en Dios, mientras que otros tienen la fe de Dios.  Algunos tienen varios toques de sanidad por parte del Señor, mientras que otros han aprendido a vivir la salud misma del Señor.

Cita Bíblica:
A Moisés no le dio tierras por herencia, porque el Señor… es su herencia - Josué 13.33

LA INCOMPARABLE RIQUEZA DE SU GRACIA!




A.B. SIMPSON


















El gran propósito de Cristo para su pueblo es educarlos para que sean iluminados los ojos del corazón para que sepan a qué esperanza él los ha llamado, cuál es la riqueza de su gloriosa herencia entre los santos, y cuán incomparable es la grandeza de su poder a favor de los que creemos. Ese poder es la fuerza grandiosa y eficaz (Efesios 1.18-19).
Comprobemos en todas nuestras variadas tareas cotidianas y escenas conflictivas su poder y gracia y así conoceremos, en los tiempos venideros la incomparable riqueza de su gracia, que por su bondad derramó sobre nosotros en Cristo Jesús.
¿Estamos siguiendo a nuestro Maestro en la escuela de la fe?  ¿Estamos terminando la educación en medio de los sufrimientos temporales y efímeros que ahora padecemos que hará producir en nosotros una gloria eterna que vale muchísimo más que todo sufrimiento?  (2 Corintios 4.17)
Poco entendemos o siquiera podemos soñar lo que significará un día el sentarnos con ÉL sobre Su trono y compartir con ÉL el poder de Dios y el gobierno del universo.  Seamos fieles discípulos ahora y pronto, con Él, nosotros también habremos soportado la cruz, menospreciando la vergüenza, y como resultado nos sentaremos a la derecha del trono de Dios (Hechos 12.2).

Cita Bíblica:
Para mostrar en los tiempos venideros la incomparable riqueza de su gracia - Efesios 2.7

ESTAS SACIADO?

CHARLES SPURGEON




















Y mi pueblo será saciado de mi bien, dice Jehová." Jeremías 31: 14.

Noten la palabra "mi" que aparece dos veces: "Mi pueblo será saciado de mi bien." Las personas que son saciadas por Dios están marcadas como pertenecientes a Dios. Dios se agrada con ellas, pues ellas se agradan con Él. Ellas le llaman su Dios, y Él las llama Su pueblo; Él se agrada de tomarlas como una porción, y ellas se sacian con Él como su porción. Hay una comunión mutua de deleite entre el Israel de Dios y el Dios de Israel.

Estas personas están saciadas. Eso es algo grandioso. Muy pocos de los hijos de los hombres son saciados alguna vez, sin importar cuál sea su porción; se han tragado la sanguijuela borriquera que continuamente clama: "¡dame! ¡Dame!" Únicamente las almas santificadas son almas saciadas. El propio Dios es quien ha de convertirnos y contentarnos. 

No es sorprendente que el pueblo del Señor sea saciado con el bien de su Señor. Pues allí hay bien sin mezcla, liberalidad sin restricción, misericordia sin reprensión, amor sin cambio, favor sin reserva. Si el bien de Dios no nos sacia, ¿qué podría saciarnos? ¡Cómo!, ¿todavía estamos gimiendo? Con certeza hay un deseo maligno internamente si es un deseo que el bien de Dios no sacia.

Señor, yo estoy saciado. Bendito sea Tu nombre.